
- ¿Y dónde están Isabel y Brian? - preguntó Nick nervioso. Las fans estaban impacientes con sus disfraces esperando poder ver a los chicos y sus parejas.
- ¿Dónde está mi papi y mi mami, tía Clay? - preguntó Gerard quien estaba disfrazado de Capitán América.
- ¡Aquí estamos! - gritó Isabel quien venía disfrazada de Mujer Maravilla - disculpen el atraso.
- No encontrabamos nuestros disfraces - agregó Brian y AJ con Nick rieron - ¿Qué?
- Te ves demasiado chistoso de Flash… es que no puedo aguantar la risa … - Nick explotó en un ataque de risa al que se le sumó Howie al entrar al pasillo.
- Dios mio ¿Flash? - Howie trataba de contener la risa, pero Nick ya casi estaba llorando de tanto reirse y les contagiaba a todo - ¡Ya Nick detente!
- Esto es peor que para el video Everybody - agregó AJ - bueno yo mantuve mi disfraz.
Como Isabel había extrañado esas reuniones con los chicos y con las parejas de estos. Estar así de feliz con su hijo y Brian, esto era lo que ella necesitaba, nada más que eso. Ver a Brian tan feliz le hacía sentirse orgullosa de la decisión que había tomado, estar con él y su hijo.
Jenn los llamó para que se acercaran al balcón para que comenzara la fiesta en el crucero. Las chicas estaban impacientes por verlos y la primera parte antes de las fotos y poder estar con ellos, era una tanda de preguntas.
- Estamos muy felices de que esten en esta nueva aventura con nosotras chicas, se los agradezco de corazón de parte de los cuatro y todos los que estamos acá - dijo un emocionado AJ.
- ¡Un aplauso para los chicos! - gritó Jenn animando a las chicas - Ahora chicas preparen sus preguntas, la fiesta ha comenzado.
- Quizás que cosas le van a preguntar a los chicos - comentó Clay quien estaba disfrazada de bailarina de ballet - quiero divertirme un rato.
- Esto será muy simpático y novedoso, más de alguna pregunta loca saldrá de las chicas - agregó Isabel.
- Me está dando calor con este disfraz, Clay - dijo Nick quien estaba disfrazado de Tortuga Ninja - yo quería ser el capitán América y Gerard me lo copió.
- ¡Yo no te copié nada tío Nick! - saltó el pequeño a defenderse - yo lo elegí primero.
- ¡Ya tenemos una chica con pregunta! - dijo Jenn - ¿Su nombre señorita?
- Hola Jenn, hola chicos. Mi nombre es Mariana y la pregunta es para Brian - Brian se acercó a la baranda para poder divisar a la chica quien le hacía la pregunta y la saludó - Hola Brian.
- Hola Mariana, dime ¿cúal es tu pregunta? - el pequeño Gerard también se acercó a la baranda de curiosidad.
- ¿Es verdad que luego del crucero te vas a casar con Isabel? - un griterio se escuchó en todo el crucero y Brian sonrió ante la pregunta mirando luego a Isabel quien estaba totalmente sonrojada.
- Puede que sí, puede que nos casemos pronto - respondió Brian a lo que los chicos comenzaron a gritar y se acercaban a Isabel para felicitarla - estamos muy felices como familia y eso sería un gran paso.
- ¿Esto es una propuesto de matrimonio a través de una fans? ¡Es maravilloso! - dijo Rochelle.
- Creo que he quedado sin palabras… - dijo Isabel sin dejar de mirar a Brian quien bromeaba con Nick.
¿Había sido esa una indirecta? ¿Y si Brian quería pedirle matrimonio? La pregunta de esa fans había puesto nerviosísima a Isabel y de solo pensar en un matrimonio la ponía impaciente, aunque nunca lo había tenido en sus planes después de lo que había pasado.
Luego de la fiesta, fueron con los chicos a cenar. Pasillo que pasaban, foto que se sacaban con fans y gracias a Dios, Isabel complacía a todas las fans que quería. Las entendía después de todo. Fueron a un lugar apartado de las fans a cenar con los demás chicos y parte del staff. Gerard y el pequeño James bailaban imitando a Nick quien estaba bailando Kinect en la Xbox que estaba en la sala.
Ahora todos lucían unos hermosos trajes de noche. Los chicos con ternos y sus parejas con unos hermosos vestidos. El de Isabel era morado, el de Clay rojo, el de Rochelle negro y el de Leigh era beige. Los pequeños lucían unos simpáticos smokins.
- ¿Dónde está el alma de la fiesta? - preguntó Howie acercándose a su esposa quien conversaba con Leigh.
- Estaba acá hace un rato, debe haber ido por ahí. La hiperactividad, Howie - todos rieron.
De repente las luces se apagaron y todos se dieron vuelta a mirar hacia la puerta. Brian entraba con un micrófono en la mano y la melodía de la canción One and Only de Adele se comenzó a escuchar.
- You’ve been on my mind. I grow fonder every day, lose myself in time just thinking of your face. God only knows why it’s taking me so long to let my doubts go… You’re the only one that I want - una foco alumbró a Isabel y todos comenzaron a aplaudir.
- Brian… ¿qué estás haciendo? - Isabel miraba sorprendida a Brian, no entendía que rayos pasaba mientras él continuaba cantando sin quitarle los ojos de encima.
- I don’t know why I’m scared, I’ve been here before. Every feeling, every word, I’ve imagined it all, you never know if you never try to forget your past and simply be mine - Isabel le dio un tierno abrazo y notó que los ojos de Brian se estaban tornando llorosos.
- No llores por favor, sigue cantándome ¿si? - le susurró al oído.
- I dare you to let me be your, your one and only. Promise I’m worth it to hold in your arms… So come on and give me the chance to prove that I’m the one who can walk that mile until the end starts - Brian se quedó parado frente a ella y la abrazó de vuelta.
- ¿Qué significa todo esto? - le preguntó Isabel - ¡Nos están viendo todos!
- Isabel… ¿quieres ser una Littrell? - los gritos de emoción se escucharon por todo el salón - ¿quieres casarte conmigo?
- ¿Qué? … Yo… ¿es una broma? - Isabel miraba a sus amigos quienes le decían que aceptara - Yo… no lo puedo creer…
- ¡Dile que sí, Isa! ¡Dile que sí! - gritaban Nick y Clay.
- Sí, si acepto. Si me voy a casar contigo, Brian.
Toda la noche estuvieron celebrando el compromiso de Brian e Isabel. Pronto la noticia se corrió por todo el crucero y las fans celebraron con ellos al otro día. Fueron tres días fantásticos, de descanso y de algo que Isabel jamás había imaginado.
Dos meses después, Brian e Isabel se casaron. Los Littrells, eran el matrimonio del momento. Salían en todas partes y habían vendido las fotos de su boda a la revista People, la cual se vendió al instante por las fans.
Una chica terminaba de ordenar la estantería de las revistas de espectáculos en un minimarket de Boston. Un pequeño niño indeciso trataba de elegir entre unos Skittles y un M&M de maní, junto a él un hombre echaba cosas al carrito.
- ¿Cúal llevarás al final, hijo? - el apuesto hombre lo miró con una sonrisa en el rostro.
- ¡Los Skittles! ¿puedo llevar dos? - preguntó el pequeño.
- Claro que sí, ya vamos que mamá nos está esperando - el pequeño corrió al sector de las galletas pero su padre se quedó congelado al frente de las estanterías de las revistas.
- ¿Estas son las People del mes? - le preguntó a la señorita que reponía la estantería.
- Sí, señor. Llegaron recién, sale la noticia del matrimonio de los Littrell - la sonrisa de Jordan desapareció completamente al escuchar a la chica - ¿la quiere ver?
- No, solo quería saber nada más. Gracias, señorita - llegó hasta donde estaba Dante y se pusieron a la fila de la caja.
- ¿Qué pasó papá? - recordó aquellos buenos momentos con Isabel, desde el momento que la había conocido hasta el último que la vio - ¿estás bien?
- Nunca te das cuentas cuando puedes cerrar etapas en tu vida, hijo. Y creo que esta se acabó para siempre - Dante lo miró confundido.
- ¿No pagarás con tarjeta de crédito nunca más? - Jordan sonrió ante la inocente pregunta de su hijo.
- Claro, nunca más -le respondió .
Pagaron las cosas y cuando salieron, Jordan volvió a ver la revista y fijó su mirada en la foto en que salía Brian, Gerard e Isabel sonrientes en un sofá mirando la cámara.
- ¡Vamos papá! ¡Mamá nos está esperando! - gritó Dante desde el auto.
- Se acabó, se acabó para siempre - subió al auto y se rió al ver a Gerard tratando de comer los Skittles tirandolos al aire.
Las palabras de la portada del reportaje, le habían hecho darse cuenta que todo había acabado. “Somos la familia más fuerte del mundo”. Nada ni nadie los podía derrumbar jamás y él no lo había podido hacer.
El aeropuerto de Miami estaba lleno de mujeres, era extraño por no decir anormal. Pero había una razón muy importante. Miles de chicas, de todos los continentes llegaban a la ciudad para embarcarse en el crucero que daban los chicos cada año. Esperaban poder ver llegar a AJ con Rochelle, Clay con Nick, Howie con el pequeño James y Leigh, y finalmente a Gerard, Brian e Isabel.
Las fans les habían tomado un cariño enorme a los Littrell, aunque oficialmente no estuvieran casados. Habían llegado muy tarde al aeropuerto y aún así las fans los esperaban. Isabel llevaba en sus brazos a Gerard quien se había quedado dormido y luego se despertó por el grito de las chicas. Escondió su carita en los hombros de su mamá cuando vio que las fans lo saludaban y le sacaban fotos.
- Dile hola a las chicas, Gerr - le dijo Brian - te estaban esperando ¿no es así ? - todas las chicas respondieron que sí y no paraban de grabar y sacarle fotos a Brian.
- Tengo sueñito, mamá - las chicas soltaron un grito de ternura al escuchar a Gerard.
- Pero acerquémosnos para que las saludes, te estaban esperando Gerard - el pequeño sonrió y levantó su carita para mirar a las chicas que lo llamaban.
Aquella noche comenzaba el crucero y todos se preparaban para ya ir a abordar el barco. Brian se fue con Nick sentado en la van, mientras Gerard y AJ hablaban. Isabel se fue con Clay y Rochelle.
- ¿En que piensas Isa?- le preguntó Rochelle - Estás tan callada.
- No, nada de eso Ro. Lo que pasa es que, es impresionante que después de todo lo que pasó las fans no me hayan linchado o mucho menos.
- ¿Por que te iban a linchar, amiga? - preguntó Clay - Si Brian está feliz, ellas lo van a estar también. ¿Es así, no?
- ¿Falta mucho para que lleguemos? - preguntó Gerard - ¿es grande ese barco, Tío AJ?
- Muy grande, Gerr. Nos vamos a divertir mucho, ¿ya tienes tú disfraz?
- ¡No tengo disfraz! ¡Papi no tengo disfraz! - todos rieron ante la reacción de Gerard.
- Si lo tienes, campeón - dijo Nick - yo te traje uno.
- ¿En serio? ¡Gracias tío Nick! .
Cuando se bajaron, miles de fans gritaban el nombre de los chicos y trataban de sacarse fotos con ellos. Pero la seguridad había aumentado, debido a la impresionante cantidad de chicas que ahora iban a ir al crucero.
- Pensé que no ibamos a subirnos nunca - dijo Brian tomando a Gerard en brazos - ¿estás bien, cariño?
- No te preocupes, no me hicieron nada… Brian… yo… - justo en eso aparece AJ con Rochelle buscando su habitación - ¡ustedes!
- ¿Qué ocurre Isa? - preguntó AJ - ¿Necesitan algo?
- ¿Pueden quedarse unas horas con Gerard? - antes que AJ abriera la boca, Rochelle ya había tomado a Gerard en brazos y había aceptado.
- No te preocupes, hagan … o sea, preparen las cosas para la bienvenida de las fans. Nosotros nos encargamos de Gery ¿no cierto Gery?
- ¿Por que no voy a estar con ustedes? - preguntó inocente el pequeño.
- Porque tío Nick te va a pasar tu disfraz, ¿lo recuerdas? - le dijo Isabel - ¿o es que no quieres tu disfraz?
- ¡Si! ¡Yo quiero mi disfraz!
- Entonces ve con el tío AJ y la tía Ro, ellos te llevarán después con el tío Nick - Isabel se acercó a despedirse de su pequeño - gracias Ro.
- De nada, Isabel. Para eso estamos ¡nos vemos después!
- ¿Qué pasó? No entiendo nada, Isabel. - dijo Brian yendo con Isabel a la habitación.
- Nosotros tenemos mucho de que hablar ¿no crees? - Isabel se apoyó en la pared mirando a Brian directamente a los ojos.
- Pero… nosotros ya hablamos de todo… Espera - se dio vuelta Brian - Lo que tú quieres no es hablar ¡picarona!
Esta era una nueva oportunidad para Isabel, para su familia. Se había dado cuenta lo mucho que amaba a Brian y verlo sonreir de esa forma le hizo recordar la primera vez que se besaron.
- Te adoro, Isabel. Te adoro demasiado, eres todo para mí - Brian la tomó entre sus brazos acercándola lentamente - Nunca más nos vamos a separar ¿si?
- Nunca más, Brian. Por más que trate de sacarte de mi cabeza estás acá, en mi corazón. En todos lados y eso es porque te amo tanto, que no puedo reemplazarte por nadie - ambos rieron - te amo Brian.
- Y yo a ti, Isa… y yo a ti… - se dieron un apasionado beso que continuó con lo demás dentro de la habitación.
Por fin estaban en Atlanta, por fin luego de tantas cosas que habían pasado en Europa, Brian y su hijo estaban en casa. Habían llegado a eso de las nueve de la noche a Georgia, estaban muy cansados y cuando llegara le diría a … ¿Y si ella se había ido de la casa? ¿Si estaba con Jordan? Un miedo se apoderó del corazón de Brian y le sonrió temerosamente a su hijo quien le dio un abrazo. Sacó su celular y buscó el nombre de su chica para llamarla, pero se detuvo y decidió no hacerlo.
- Amiga te dejo, vamos llegando con Nick a casa. Espero que todo te salga bien, de seguro estará impactado.
- Estoy segura de que todo estará bien, amiga. Gracias por todo y saludos a Nick. Oh, ya han llegado, nos vemos.
- Suerte amiga, te adoro. Los adoro a los tres, besos – Clay cortó.
Isabel se acomodó el vestido y ordenó su pelo. Respiró profundo y prendió las velas de la mesa. Había preparado una exquisita cena para recibirlos, la comida favorita de sus hombres, unas exquisitas lasañas.
- ¿Por qué mamá no nos fue a buscar al aeropuerto? – preguntó Gerard a Brian.
-No pudo, campeón. Debe estar en casa – supuso Brian – espera para que abra la puerta.
-Apúrate papi ¡Papi! – Brian abrió la puerta y el pequeño corrió dentro de la casa al baño.
Se detuvo en el comedor y notó la mesa servida y las velas encendidas. Se acercó lentamente y se percató que había alguien en el sofá. El rostro del pequeño se iluminó al instante, su madre estaba en casa.
- Gerard, me vienes ayudar de ahí ¿si? – Brian entraba con las maletas.
-¡Mamá! ¡Mamá! – el pequeño se tiró a los brazos de Isabel quien lloraba sin parar - ¡Estabas acá!
- ¿Qué pasa Gerard? – la cara de asombro de Brian era impresionante. No pudo evitar sonreir cuando vio a Isabel junto a Gerard – Isabel…
-Aquí estoy, por ustedes… los amo – Brian dejó las cosas en el suelo y corrió donde Isabel.
-Eres un idiota, Brian Littrell – abrazó a Brian y lo besó – un completo idiota.
- ¿Esto es una broma? – Brian no dejaba de besarla - ¿Qué significa todo esto?
- Que estoy acá, por ti , por Gerr, por nuestra familia. Yo te amo Brian, te amo tanto – aprovecharon que Gerard había ido al baño para hacer un poco más apasionado aquel beso.
-Yo también te amo, pero creo que ahora será un tanto complicado que nos manifestemos de la manera que realmente queremos – el pequeño niño apareció corriendo a los brazos de su mamá.
-¡Que bueno que estás acá mamá! - Isabel le dió un fuerte abrazo - ¿me preparas algo? Tengo hambrecita.
- ¿Hambrecita? ¡Te compré una hamburguesa en el aeropuerto! - le reclamó Brian.
- ¡Era un secreto papi! De seguro tu también tienes hambre y no quieres que mami nos cocine algo.
- Vayan a ponerse cómodos, les prepararé algo a mis hambrientos - Isabel sentía que se había sacado un peso de encima. Ahora todo volvería a ser diferente, con sus hombres, con su familia.
Cenaron juntos y Gerard le contó a Isabel las cosas que había hecho en Alemania. Le contó que Rochelle lo había cuidado muy bien y que extrañaba jugar con el tío AJ. De seguro para el crucero lo vería. Es que el Backstreet Boys favorito de Gerard era AJ, las fans murieron de ternura cuando el pequeño dijo eso en una entrevista que dieron Isabel y Brian para la revista People hacía unos años atrás.
Luego de que terminaron de cenar, Isabel llevó a dormir a Gerard. El pequeño estaba exausto después del largo viaje así que no fue tan complicado que se durmiera. Isabel le dio el beso de las buenas noches y bajó a ayudar a Brian en la cocina.
- Debe haber estado cansado, no paró de hablar en todo el vuelo. Creo que no tiene mi mismo miedo a volar - dijo Brian
- Hijo mio es, yo adoro volar - Brian la quedó mirando - ¿qué me miras así?
- ¿Así como? - se puso nervioso Brian - ¿Me estás tomando el pelo?
- ¿Qué crees tú? - se acercó a él lentamente y Brian no dudó en arriconarla contra el mueble de la cocina - ¿Qué estás haciendo? Gerard nos puede escuchar…
- Hijo mio es, no se despierta con nada - Brian la besó haciendo que Isabel pasara a votar un vaso.
- ¡Ves Brian! - ambos rieron - Tenemos que tener más cuidado.
- Te extrañé tanto, me hiciste tanta falta - los ojos de Isabel se llenaron de lágrimas ante las palabras de Brian - ¿no volveremos a separarnos de nuevo?
- No, nunca más. Todo estará bien, Brian - se dieron un reconfortante abrazo. Ambos lo necesitaban.
Sentía un pequeño alivio luego de aterrizar en Atlanta, después de todo estaba en casa. En el aeropuerto algunos paparazzis la esperaban. Corrió por un taxi y no contestó ninguna pregunta de las que le hicieron. Revisó su twitter y se encontró con miles de mensajes de apoyo, rechazo y hasta amenazas que no quiso tomar en cuenta. Le pidió al hombre del taxi que la llevara a su casa, ahí estaría mejor.
Cuando se bajó, la imagen de Brian con Gerard cuando era más pequeñito esperándola en la puerta se le vino a la mente, ahora no había nadie en esa casa. De seguro con todo lo que había pasado, jamás volvería ahí de nuevo. Dejó sus cosas en la habitación, se dio una ducha y llamó a Donnie.
- Donnie, es Isabel ¿en que clínica está Jordan?
-Isabel… - todos los que estaban en la clínica miraron impactados a Donnie – en la clínica central… ¿Por qué me llamas?
-Es una larga historia, a lo mejor ya se enteraron de todo ¿no? Te veo allá.
Bajo el sonido de algunas canciones de Adele en su auto, Isabel manejó rumbo a la clínica. Entró por atrás del recinto, evitando a los miles de periodistas que estaban apostados en la entrada. Cuando puso un pie en la clínica, sintió un mal presentimiento. El ambiente era demasiado tenso y cuando atravesó el pasillo, pudo ver algunas fans de los New Kids llorando como condenadas en un rincón. Finalmente llegó a la sala de espera donde los demás estaban.
- Donnie… - Donnie rápidamente se volteó y se acercó a Isabel quien lo abrazó – dime que esto no está pasando…
-Nadie lo quiere creer, pero así es Isabel – los demás solo la miraban - ¿pero que haces acá? ¿no deberías estar en Europa con Brian?
-De alguna u otra forma sabrás la historia, Donnie – de repente la doctora que estaba a cargo de Jordan se apareció.
-¿Cómo está mi hermano, Doctora? – la doctora buscó con la mirada alguien que Jordan había llamado cuando estaba delirando.
-Jordan no está del todo bien, en la mañana tuvo mucha fiebre alta y deliro bastante a decir verdad y decía el nombre de una chica… ¿Izzy? – todos los que ahí estaban miraron a Isabel.
-Yo soy Izzy… - respondió nerviosa Isabel.
-Bueno, ese era el nombre que decía cuando deliraba. Incluso la enfermera trato de calmarlo, pero decía tu nombre en reiteradas ocasiones.
-¿Será que puedo entrar? – Isabel dirigió su mirada a Jon quien estaba sentado junto a Joey - ¿me dejas entrar Jon?
-Sí Isabel, entra. No puedo negarle las visitas a mi hermano - dijo Jon.
-Solo tiene 5 minutos, señorita. Venga por acá, yo la llevaré.
Cruzó la puerta y la doctora la guió hasta la habitación donde Jordan estaba. Eran solo unos minutos los que podía estar ahí. Cuando abrió la puerta, se encontró en una habitación fría y Jordan en esa cama lleno de máquinas que emitían intermitentes sonidos. Se acercó lentamente a él y cuando ya estaba casi a su lado, tomó la mano del chico
- Aquí estoy Jordan, tu Izzy está acá – acaricio la mano de Jordan lentamente - ¿Por qué te pasó esto? Dime que no fue mi culpa, por favor… yo se que me estás escuchando… y quizás te preguntarás que hago aquí ¿no? Tú estuviste en un momento que jamás olvidaré en mi vida y ahora es mi turno… Estoy tan confundida con todo esto, dejé a Brian y a Gerard en Europa y me vine a verte, a estar contigo. Ya todos los saben… saben lo que tenemos… - entrelazo sus manos con las de Jordan - Jordan, no me dejes acá con todo esto ¿si?… como me gustaría decirte que te amo, pero no puedo…
-Señorita, el tiempo se terminó, el paciente debe descansar - le interrumpió una enfermera.
-Ya voy de inmediato, deme algunos segundos – le respondió Isabel.
-Te adoro demasiado Jordan, pero no puedo amarte como tú lo haces conmigo. Tú sabes lo que significa Brian y Gerard para mi. Se fuerte Jordan, se fuerte por todos los que te queremos – se acercó a él y besó su mejilla – nos vemos ¿si? Te quiero mucho.
Cuando Isabel salió de la habitación, algunas lágrimas comenzaron a caer por el rostro de Jordan. La enfermera entró a la habitación y notó algo raro en él, cuando se acercó se percató que pese a que estaba inconsciente las lágrimas caían en reiteradas ocasiones por las mejillas del chico. Se asomó a la puerta y vio a Isabel salir del pasillo ¿sería por ella que dentro de todo lloró?
Capítulo 20:
Clay se había ido a la casa de Isabel, para acompañarla. El teléfono de su casa y el celular sonaban todo el día tratando de contactarla para alguna entrevista. El escándalo ahora estaba por todas partes y lo único que Isabel quería era que la gira en Europa terminara para que Brian y Gerard estuvieran en casa. Ya habían pasado tres semanas desde que había llegado de Alemania. De su hijo sabía gracias a Nick cuando Clay lo llamaba. El pequeño estaba bien, la extrañaba pero Brian no quería hablar con ella, aunque Nick admitía que el tierno chico de la banda estaba desecho y las fans lo estaban notando.
-Iré a trotar al parque ¿vas conmigo? – le preguntó Isabel a su amiga.
-Dejame preparar la cena, ya te lo dije que quería hacerlo. Ve tranquila, yo te espero.
-Bueno está bien, vuelvo pronto ¿si? – Isabel se colocó los audífonos y al ritmo de algunas canciones de Lady Antebellum , salió de casa.
Necesitaba hablar con Brian, no podían dejar todo así como si nada ahora que estaba Gerard. La energía que la mantenía viva después de todo lo que había pasado, aquel pequeño niño que era igual a su padre. Aún recordaba el momento en que Gerard había nacido y Brian lo paseaba en sus brazos cantándole alguna de sus canciones. Eso la hizo detener su trote de un golpe, respiro profundo y se secó las lágrimas que comenzaban a asomarse en sus ojos. Finalmente trotó unos minutos por el parque, para luego irse a una banca a descansar.
La última vez que había estado ahí, había sido para una sesión de fotos con Brian y Gerard para la revista People. El pequeño Gerard solo tenía 1 año y ella con Brian, habían salido elegidos como la familia más influyente en categoría cantantes pop.
- Lo siento, permiso – una pequeña niñita se acercó a buscar a su perrito quien había llegado al lado de Isabel.
-No te preocupes, pequeña – le sonrió y la niña lo hizo de vuelta. Su mirada se perdió en la niñita que corrió con su perrito. Si aquel bebé hubiera nacido, hubiera sido la niñita que Brian tanto quería.
-¿Quién es? – unas manos se posaron sobre sus ojos, cubriéndolos
-Sabes perfectamente quien es… – le respondió aquel chico – Izzy…
-¡Jordan! – de un brinco se lanzó a los brazos de Jordan - ¡Eres tú! ¿Cómo estás?
-Muy bien ahora que te veo, ahora que estamos aquí juntos – Jordan no dejaba de mirarla, mientras Isabel lo atacaba con abrazos – estás tan linda, Izzy.
-Gracias… pero…¿todo está bien contigo? ¿Cuándo saliste de la clínica? – le pregunto ansiosa Isabel.
-Hace dos semanas ya… supe que me fuiste a ver y bueno, ahora estamos en todas las revistas, diarios, canales – Isabel dejó de sonreír rápidamente.
-Si Jordan, todo se sabe ahora. Yo quería decirte que…
-Yo te amo Isabel, como es posible que no entiendas eso – Jordan se acercó a ella, pero Isabel se levantó de la banca - ¿Cómo es que eres tan imposible?
-Yo te tengo un cariño enorme, pero no puedo amarte Jordan. Si dices amarme tanto, entiendeme a mi también. Mi vida es con Brian y Gerard, ellos me necesitan y yo a ellos.
-¿Tanto amas a Brian como para decirme estas cosas? – Jordan sabía que lo que hacía era lo imposible por retener a Isabel, pero dentro de todo sabía que ella sería capaz de dar la vida por Brian.
-Si… yo lo amo demasiado. Aprendí a ser feliz con él, él me dio todo lo que soy ahora.
-Entonces no tengo nada más que hacer en tu vida, Izzy. Gracias por todo, por las ilusiones y por ese beso que me diste la última vez. Tendré un lindo recuerdo de ti, eres una buena mujer – se acercó a ella y le dio un tierno beso en la mejilla – recuerda que siempre te voy a amar.
-Jordan, espera… - Jordan se detuvo pero continuó su camino - ¡Jordan!
Jordan desapareció entre la gente e Isabel se quedó parada sin nada que decir. Las lágrimas caían por sus mejillas y decidió que lo más sano era volver a casa en vez de seguirlo. Cuando levantó la mirada se encontró a Kevin mirándola desde una esquina. Este caminó hacía ella sin dejar de mirarla con un cierto recelo y molestía.
- ¿Feliz Kevin Richardson? ¡Lo lograste! – Isabel secó sus lágrimas y decidió seguir su camino.
-Elige a uno de ellos antes que sea tarde, te lo dejo a tu conciencia que de seguro debe estar en un desastre total. Te tenía fe, mucha fe.
-¡Déjame en paz! – Isabel corrió de vuelta a casa, no había nada más que decirle a Kevin.
Isabel se había ido a dormir a la habitación de AJ. Él había dormido en el sofá y ella en la cama de su amigo. Ahora todos sabían lo que había pasado y de solo pensar que de seguro los paparazzis estarían mañana a la salida del hotel esperando por ella o por Brian, sonaba desastrozo.
Antes los reiterados ronquidos de AJ, no tuvo otra opción que comenzar a pensar que le diria a Brian antes de irse. Pero en su mente miles de pensamientos confusos iban y venían, era una de las noches más horrible de su vida.
En la mañana, cuando se estaba preparando para irse al aeropuerto, AJ entró con una pequeña compañía.
-Isabel, hay alguien que quiere hablar contigo – el pequeño Gerard corrió a los brazos de su mamá – los dejaré solos.
-¿Qué es eso de que te irás de vuelta a casa? ¿Por qué no nos vamos los tres? – preguntó inocentemente Gerard.
-Hemos tenido una discusión con papá, una gran discusión. Y además debo ir a ver al tío Jordan al hosp… - Brian apareció en la habitación – Brian…
- Papi, ¿Por qué mami se va a ir? ¿Por qué estás enojado con ella?
Mike ¿puedes llevar a Gerard por un helado? – el pequeño sonrió de inmediato al escuchar la palabra helado y no dudó en ningún momento en ir con Mike por uno.
-Ya… ¿ya te vas? – Brian trataba de no mirarla, pero dentro de su corazón herido habían unas ganas enormes de retenerla – Gerard se queda conmigo, no quiero que sea parte de todo esto.
-Cuidalo mucho ¿si? Muchas cosas pueden pasar allá en Atlanta… - intentó acercarse a Brian pero este se corrió – tu fuiste, eres y serás el hombre más importante de mi vida, el padre de mi hijo, todo lo que siempre quise para mi vida …
-Vete por favor, vete que no quiero seguir escuchándote más – se hizo un lado para que Isabel saliera.
-Yo siempre te voy a amar, Brian. Nunca te olvides de eso.
Cuando bajó al lobby, estaba el pequeño Gerard en compañía de Mike. Al verla, el pequeño corrió a los brazos de su mamá y se despidió de ella.
- Te echaré de menos, vuelve pronto ¿si?
- Los estaré esperando en casa. Todo va a estar bien, mamá está acá – recordó por un momento a Brian y Jordan decirle eso, tomo su maleta y salió fuera del hotel.
-¿Es verdad la separación entre Brian y tú? ¿Quién se hará cargo de Gerard? ¿Es verdad que engañaste a Brian? ¿Esa persona con quien engañaste a Brian es su antiguo compañero de gira, Jordan Knight? – Isabel trató de no verse impactada con la última pregunta y subió rápidamente a la van.
Los chicos llegaban de un gran concierto en Berlin. Las fans estuvieron asombrosas con ellos y terminaron exhaustos, lo único que querían era dormir. Brian tenía pensado en darse una buena ducha y llamar a Isabel por teléfono. Necesitaba escucharla y contarle que una fans había preguntado por ella y por Gerard.
Isabel y Gerard, habían llegado ya Alemania. Tomaron un taxi hasta el hotel donde se quedaban y sin llamar mucho la atención, entraron en el lobby. Isabel buscó si alguno de los guardaespaldas de los chicos estaba ahí, hasta que encontré a Mike.
- ¡Mike! ¡Mike! – gritó Isabel – Que bueno que te encuentro, Mike.
- ¿Isabel? ¿Gerard? – el pequeño niño saludó a Mike - ¿Qué hacen acá? ¿Les pasó algo?
-Queremos darle una sorpresa a papá, Mike. ¿Nos puedes ayudar a mi y a mi mami? – Mike sonrió ante la petición del pequeño.
-Obvio que los puedo ayudar, vengan por acá. Los chicos deben estar por llegar y de seguro Brian estará feliz de verlos acá.
Isabel subió junto a Gerard a la habitación de Brian. Mike les dejó las llaves y les dijo que cualquier cosa los llamara por si necesitaban algo. Gerard se dedicó a ver televisión mientras Isabel se quedaba abrazada a una chaqueta que Brian había dejado encima de la cama. A los minutos el celular de Isabel comenzó a sonar. El nombre de Mike alumbraba la pantalla, los chicos habían llegado. Le dijo a Gerard que pusiera la canción favorita de Brian y ella, Need you now de Lady Antebellum y se quedaran sentados en la cama hasta que Brian abriera la puerta.
- Le diré a Clay que vengamos de vacaciones a Alemania, como amo este país – dijo Nick mientras subían en el ascensor.
-Sí, realmente es fabuloso. De seguro a Isa le hubiera gustado, le encanta Alemania también – dijo un tanto triste Brian.
- No estes tan triste, Brian. Hablaras con ella ahora, a la distancia, pero hablaras – le dijo Howie.
-Hemos llegado, chicos. Aquí están nuestras habitaciones – dijo AJ bajando del ascensor.
Brian se despidió de los chicos y rápidamente buscó las llaves de su habitación. Sus ganas de hablar con Isabel eran inmensas, hasta que un ruido lo hizo paralizarse. Esa canción, era su favorita de él con Isabel. Brian se la había dedicado cuando cumplieron 4 años de noviazgo, incluso se la cantó en un programa de televisión.
-¿Por qué suena esa canción dentro de mi habitación? – se preguntó en voz alta.
-Ya va a abrir, papá… ¡ya va a abrir! - decía en voz baja Gerard.
-Shhh, Gerr ya nos va a ver. Tranquilo ¿si? – el pequeño asintió.
Con el primer sonido del click de la puerta, Brian la empujo para entrar. Pensó que era una broma o más bien estaba soñando cuando vio a su chica y a su pequeño hijo en la cama.
-¡Papáaaaaaaaaaa! – el pequeño Gerard se lanzó a los brazos de Brian.
-¿Qué hacen acá? ¿Están bien? – Brian tenía en sus brazos a su hijo e Isabel los miraba por fin sintiendo la tranquilidad y la protección que Brian necesitaba.
-Te teníamos una sorpresa, papá. ¿te gustó?
-Claro que me gustó, me encantó – a Isabel se le comenzaron a asomar algunas lágrimas. Debía contarle lo que había pasado en USA - ¿y si vas donde el tio Nick y el tio AJ? ¡Tienen una montonera de M&M!
-¿En serio? ¡Wow! ¡Iré! – el pequeño salió corriendo de la habitación dejando a su mamá sola.
-Cuanto me hiciste falta, cariño – Brian la tenía entre sus brazos y con sus besos evitaba que las lágrimas siguiera cayendo por las mejillas de Isabel - ¿Qué pasa? Tranquila, ya no llores más ¿si?
-No aguanté más allá. Te necesitaba tanto, no quiero separarme más de ti porque me hace mal… me hace horrible – le decía Isabel llorando.
-¿Qué te pasó mi Isa bonita? ¿Qué te tiene así? – Brian la tenía abrazada y le acariciaba el pelo.
Gerard salió al pasillo gritando los nombres de Nick y AJ para saber donde estaban. Salieron todos los del staff y se sorprendieron de ver al pequeño ahí, preguntándole de inmediato por Isabel.
-¡Tío Nick! ¡Tío Nick! – Nick lo tomó en brazos y se le acercaron los demás a saludar al pequeño Gerard.
-¡Hola Gerr! ¿Cómo andas campeón? – Howie le comenzó a hacer cosquillas, mientras que AJ jugaba con él.
-Papá me dijo que tenías chocolates ¿me darás?
-Obvio que sí… pero ¿con quien viniste? – Nick comenzó a ponerse nervioso.
-Con mi mamá, ella está con papá ahora. La tía Clay te mandó saludos.
-Oh no, ella está acá. ¡Dios! – Nick no se explicaba porque Isabel estaba ahí y era su tarea saberlo antes que sucediera algo peor.
Capítulo 16:
Habían pasado dos días desde que Isabel se había ido a Europa para estar con Brian. Jordan aún no sabía nada, él se dirigía feliz con un hermoso ramo de rosas para Isabel, la invitaría a la playa a caminar para que conversaran sobre lo que había pasado la última vez que estuvieron juntos. Aquel beso lo había dejado en las nubes, con la seguridad pese a todo, de que esa chica podía estar con él.
Detuvo el auto y al tomar el ramo de rosas, sonrió en dirección a la casa. Si ella no estaba con Gerard la besaría sin más, necesitaba sentir sus suaves labios nuevamente. Estuvo a punto de devolverse y se quedó parado mirando la puerta de la casa, sonrió sin más y tocó el timbre.
- Buenos días Iz… ¿Clay? – Clay por poco se cae del impacto de ver a Jordan.
-¡Jordan! Oh no… ¿Qué haces acá? –
-Yo… eem… ¿está Isabel? – preguntó nervioso Jordan.
-Será mejor que pases, creo que tenemos que hablar.
Jordan sentía que algo raro pasaba, ¿Qué hacía Clay en casa de Isabel y sola? ¿Dónde estaba Isabel y Gerard? Algo no andaba bien y tenía que saberlo antes que fuera peor.
-Sé que eres la mejor amiga de Izzy, pero puedo saber ¿Qué haces acá?
-No quiero romper el corazón de nadie acá, pero creo que no te avisaron nada ¿no? – Jordan dejó el ramo de rosas en la mesa y miró confundido a Clay.
-¿A qué te refieres? ¿Dónde está Isabel? ¿Dónde está Gerard? – preguntó nervioso Jordan.
-Jordan, yo sé todo acerca de ustedes y no te juzgaré por eso. Pero ella no está acá, se fue a Europa con Brian. Solo me dijo que te dijera eso, que se fue nada más.
-¿Qué? – Jordan miró las rosas que estaban encima de la mesa - ¿Se fue? Pero… pero…
-Pero se besaron ayer y pretendías besarla ahora cuando la vieras ¿no? – Jordan estaba en shock – lo siento Jordan, no fue mi inten …
-No, no te preocupes Clay. Eres su mejor amiga, está bien. Será mejor que me vaya, no tengo nada que hacer aquí. ¡Ah! Quédate con las rosas si es que te gustan, nos vemos.
-Jordan espera, ¡Jordan! – tenía que decirle a su amiga sobre esto lo antes posible.
Jordan se subió rápidamente a su auto y aceleró hasta el fondo. Era una de las pocas veces que lloraba, pero a eso se le sumaba la rabia que sentía contra él mismo. No entendía porque había sido tan estúpido en fijarse alguien como Isabel que tenía una familia, pero no lo podía evitar. Ella era perfecta para él, era la mujer que debía tener en su vida. Se detuvo en un semáforo y se miró en el espejo retrovisor, una pena enorme lo invadió y lloró con todo. Sin darse cuenta, pisó el acelerador. Lo último que vio fue un camión venirse encima de su auto.
En Alemania…
- Brian, ¿nos podrías explicar porque tu chica está acá contigo? – Brian sonrió a esa pregunta.
-Ella está acá con mi hijo porque estamos tan acostumbrados a estar juntos en las giras, nos extrañábamos – Brian miró a su chica al momento de contestar la pregunta, la que estaba a un lado de los periodistas en la conferencia de prensa.
-¿Qué opinan de Wahlburguers de Donnie Wahlberg con sus hermanos? – preguntó un periodista de EW.
-¡Necesito una de esas hamburguesas! – respondió Nick - ¿viene cajita feliz? – todos en la sala rieron.
Estuvieron alrededor de 30 minutos en la conferencia para que luego los reporteros gráficos les sacaran algunas fotos. Parte importante de su carrera en Europa comenzó en Alemania, en donde había grabado su primer disco.
El pequeño Gerard, apareció entre los periodistas y se lanzó a los brazos de Brian. Los reporteros rápidamente le comenzaron a sacar algunas fotos a las cuales Gerard hasta llegaba a posar.
-Nos tenemos que ir, chicos. Muchas gracias por venir a todos, pero debemos ir a descansar – Eddie despachó a los periodistas y rápidamente nos fuimos de vuelta al hotel.
En la van se fueron riendo de las tonteras que decía Nick y Alex, mientras Gerard cantaba con Brian. Isabel iba conversando con Howie, quien le contaba de su pequeño James. Cuando llegaron al hotel Jenn salió corriendo a su encuentro. Estaba pálida y tenía los ojos un tanto rojos, al igual que su nariz. ¿Había estado llorando?.
- Les tengo una noticia horrible. ¡Dios mio! – todos se miraron asustados – Jordan Knight… sufrió un accidente hace algunas horas y está muy mal en un hospital en Atlanta.
-¿Qué? – Isabel sintió que se desmayaba y se afirmó de Brian, quien de inmediato la abrazo – No puede ser…
-Oh, dios… ¿Está muy mal? – preguntó Nick
-Al parecer sí, lo chocó un camión y el auto quedó echo trizas. Clay me llamó para contarme – Isabel no aguantó más y salió corriendo del lado de Brian.
¿Por qué ella no estaba ahí? Él había estado en uno de los momentos más horrible de su vida y ahora ella estaba lejos cuando ocurrió ese accidente. Tenía que volver, tenía que estar con él. Pero Brian sospecharía que algo más había pasado.
- Cariño ¿Qué estás haciendo? – Brian pilló a Isabel comprando pasajes por internet para irse de regreso a Atlanta. - ¿Qué significa esto?
-Brian… Él sufrió un accidente y como… - Brian le desenchufó el computador y la quedó mirando fijamente – ¡¿Qué hiciste?!
-Esto quiere decir que algo pasó allá mientras yo estaba aquí en Europa ¡Dime que pasó Isabel! ¿Por qué lloras de esa forma por él? ¿Por qué lloras tanto desde que llegaste acá? – le estaba gritando y eso jamás lo había echo Brian antes.
-No me grites Brian, no lo vuelvas a hacer – Isabel se levantó de la cama y Brian la agarró fuertemente de las muñecas.
-¿Qué pasó allá? ¡Dime Isabel, dime! – apretó nuevamente las muñecas de Isabel haciendo que esta se quejara por el dolor.
-¡Me estas lastimando, Brian! – las lágrimas de Isabel caían por sus mejillas – No pasó nada de lo que piensas, solo que…
-¿Qué mierda pasó Isabel? ¡Dime por favor! – Brian nunca había reaccionado así, estaba celoso y si Jordan hubiera estado ahí lo mataría - ¡Habla Isabel!
-Un día Jordan me fue a ver a la casa… yo no me sentía muy bien y cuando fui al baño… - tomó una bocanada de aire para poder contarle lo peor que le había pasado en su vida – yo tuve un aborto espontáneo, Brian. Y él único que estaba ahí para ayudarme era Jordan, tenía tanto miedo, no sabía nada. ¡Estaba embarazada y no sabía! ¡Íbamos a tener otro bebé y no sabía! – Isabel cayó al suelo abrazándose a las piernas de Brian quien estaba sin habla.
-Brian necesitamos… - Nick se quedó congelado al entrar y ver tal escena en la habitación de Brian – disculpa, yo solo…
-Quédate con ella Nick, yo voy a ver a Gerard – se soltó de Isabel quien cayó a un lado del suelo.
-Espera Brian… ¡Brian! – Brian dio un portazo y Nick la ayudó a levantarse.
-¿Tú sabes todo verdad? – le preguntó Isabel entre su llanto – Clay me dijo que serías su reemplazante acá.
-Tranquila Isa, yo iré a hablar con él ¿si? - la trataba de consolar Carter.
-Yo me iré de vuelta a Atlanta, tengo que ver a Jordan – Isabel se fue a buscar sus cosas – tengo que estar con él.
- ¿Vamos a la piscina, Nicky Nick? – preguntó Alex.
- Dame unos minutos, quiero hablar con Clay. Hace tres días que no he podido hablar con ella, la extraño.
- Como ha crecido nuestro pequeño Carter. Quien iba a pensar que estaría tan enamorado de su Clay – bromeó Howie.
- Ya chicos no me molesten ¿si? – los chicos se despidieron de él y Nick prendió su MAC.
- Vamos a ver que noticias me tiene Clay, en serio la extraño. Creo que me enamoré en serio de esta chica.. ¡Wow! ¿Nick Carter enamorado? Debería hacerme un articulo a mi mismo – dijo Nick hablando solo.
A los segundos el sonidito de la videollamada se hizo escuchar. Nick corrió al pequeño escritorio que estaba en la habitación del hotel y una gran sonrisa se dibujó en su rostro al ver a su chica del otro lado de la pantalla.
- ¡Hey sweety! ¿Cómo estás linda? – sonrió Nick
-¡Nick! Muy bien ahora que te veo ¿y tú? – Clay no dejaba de mirar su celular, ya era tarde y no recibía el llamado de Isabel.
-Todo bien aquí, estoy bien también yo. Te echo tanto de menos, Clay – decía un enamorado Nick que se dio cuenta que su chica no le estaba poniendo atención - ¿Qué estás haciendo?
-Esta bien, te lo contaré pero por favor no le digas nada a Brian ¿no está ahí cierto? – Nick se acomodó en la silla y miró atentamente a su chica.
-¿Qué ocurre Clay? ¡Dime! –
-¡Ay! Esto es complicado… - Clay miró por última vez su celular – No se si deba decirte, Nick.
-Me estas poniendo nervioso, Clay. Claro que debes decirme, somos novios ¿no? ¡Nos tenemos la suficiente confianza! – Clay asintió desde el otro lado de la pantalla.
-Es Isa… Ella… Ella está con Jordan ahora… andan en las afueras de L.A. Él la invitó a almorzar y no han vuelto.
-¿Dónde está Gerard? ¿Anda con ellos? – Clay negó y la cara de Nick era de un asombro total.
-¿Cómo es posible? ¡dios mio! ¿Qué haremos ahora? Ya me dijiste, pero no le diré a Brian obvio. ¿Cómo lo voy a mirar a la cara todos los días? Le voy a mentir… de nuevo.
-Trata de hacerlo como siempre, disimula. Si me dices que no es primera vez que le mientes… espera… ¿Por qué le has mentido a Brian?
-Cuando eramos más jóvenes respecto a las chicas y esas cosas. Bueno, cosas de Bros, tú sabes – Clay lo miró extrañada – pero ahora es diferente… ¿sabes si ellos se besaron o algo así?
-¡No lo sé Nick! Solo se que debes decirme todo lo que haga Brian, me refiero a que si llama muy seguido a Kevin porque él se está haciendo cargo de la vigilancia de Isa aquí. Hasta el momento lo hemos sabido cubrir todo, porque ella me pidió que le dijera a Kevin algunas mentiras.
-¡Somos los mentirosos más geniales del mundo! ¡Wow! – Nick se pasó las manos por el pelo – Es una broma, Clay.
-Nick esto es serio, Brian e Isa son nuestros mejores amigos – en eso la puerta de la habitación se abrió
- Y eso Clay, espero que te encuentres bien y mandale saludos a Isa cuando la veas ahora – Nick le guiñó un ojo para que le siguiera la corriente.
-Oh, claro amor. Le daré tus saludos, ahora me tengo que ir. Saludos a Brian que lo acabo de ver por ahí, adiós – Nick bajó rápidamente la pantalla de su MAC y se levantó de la silla.
-¿Vamos Nick? Te están esperando todos allá – Brian sacó algunas cosas - ¿hablabas con Clay?
-Sí, me dijo que saldría con Isa. Estan muy bien las chicas, se notan que la pasan bien juntas. Bueno, por algo son amigas desde hace tanto tiempo. ¿Nos vamos? – Nick tomó sus cosas y salió de la habitación.
Jordan e Isabel habían pasado por el pequeño Gerard quien se quedó dormido luego en el auto. Isabel ni en todo el momento en que estuvo con Jordan se acordó de Brian, pero cuando el pequeño Gerard la vio, la imagen de su chico se le vino a la cabeza y la culpabilidad que sentía por poco la mata.
- Hemos llegado ¿quieres que te ayude a llevar a Gerard? – Isabel asintió sacando las cosas de Gerard del auto
-Muy bien campeón, tranquilo que llegamos a tu casa y ahora a dormir – Jordan lo tomó en brazos y lo llevó adentro hasta la habitación.
-Gracias tío Jordan – dijo somnoliento el pequeño - ¿puedes cuidar a mi mami mientras duermo?
-Claro que puedo… - respondió Jordan sonriendo y tapando al pequeño Gerard – claro que sí…
Las luces de la habitación de Gerard se apagaron, Isabel estaba apoyada en el marco de la puerta y solo sonrió al ver a Jordan conversando con Gerard.
-Tú hijo te adora, Izzy. Gerard se preocupa demasiado por ti.
-Gerard es todo para mi, Jordan. Es lo más increíble que me pudo haber dado…
-Brian, ¿no? – Isabel lo quedó mirando extrañada.
-¿Qué? ¿Brian? ¿Disculpa? - Jordan la siguió hasta la cocina – ¿Qué quieres? No fue simpático ese comentario.
-Ya lo siento, pensé que te ibas a referir a él… lo siento ¿si?
-Lo que menos quiero es acordarme de Brian ahora – la cara de Jordan era impresionante ¿ella no se quería acordar de su chico? ¿estaría bromeando? – está bien, olvidemos este tema.
-Será mejor que me vaya a casa. Debes descansar con Gerard – Isabel llevó a Jordan hasta la puerta – Cualquier cosa que necesites me llamas ¿si?
-Si, lo haré no te preocupes. Gracias por todo hoy, te debo una – ambos sonrieron nerviosos – buenas noches Jordan.
-Buenas noches Izzy, que duermas bien.
Afuera la lluvia comenzaba a caer e Isabel salió a ver a Jordan hasta que se subiera al auto. Pero sin medir lo que haría a continuación, tomó su celular y marcó el número de Jordan.
-¿Qué ocurre? – Jordan salió del auto rápidamente - ¿Qué necesitas?
-Me dijiste que si necesitaba algo te llamara ¿no? – Isabel se acercó a él mientras la lluvia los empapaba completamente – y creo que necesito un poco de ayuda ahora.
-¿Qué estás haciendo Izzy? – Jordan se sentía completamente nervioso y no temblaba del frío sino de tener tan cerca a la chica que tanto quería.
-Necesito que me ayudes a comprobar algo – Isabel respiró profundo y puso sus brazos alrededor del cuello de Jordan acercándose más a él – Dime lo primero que quieras hacer ahora…
-¿Qué? – Jordan estaba paralizado frente a Isabel y apenas podía moverse. La lluvia los tenía completamente mojados
-¿Qué quieres hacer ahora? ¡Necesito tu ayuda Jordan!
-¡Quiero darte un beso! ¡Eso es lo quiero hacer! – Jordan la tomó abruptamente de la cintura y la besó. Los labios de Jordan temerosamente rozaron los de Isabel, haciendo que sus respiraciones se tornaran más agitadas al primer contacto. Luego fue un prologando beso con toques de inocencia y curiosidad.
-No me ayudaste en nada – Isabel apenas podía respirar, esa no era la idea… bueno, en una parte si lo era – eres un idiota, Jordan Knight.
-Lo siento, pero tú me lo pediste. ¿quieres que te de otro? – preguntó en un tono picarón.
-Esta bien con eso, ahora me iré a dormir con Gerard y todo seguirá igual. Nos vemos después, mañana u otro día. Buenas noches, Jordan.
Isabel corrió a encerrarse al baño y se mojó la cara. Cuando se miró en el espejo, se tocó los labios y una tímida sonrisa se dibujó en su rostro. Eso no estaba bien, pero debía comprobar si de verdad Jordan estaba enamorado de ella. Buscó su celular en los bolsillos y marcó a Clay.
Amiga, por favor cómprame dos pasajes a Alemania. Para mañana, no aguanto más.
Capítulo 14 :
- ¿Dónde vamos mami? ¿Por qué me despertaste si no tengo entrenamiento? – Isabel ya tenía las cosas de Gerard lista junto a las de ella.
-Vamos a hacer un viaje, de seguro te encantará – levantó a Gerard de la cama y lo mandó al baño – a darse una ducha y te viste rápido ¿si?
-¿Pero donde vamos? ¡Quiero saber! – el pequeño al igual que Brian no se quedaría tranquilo hasta saber que era - ¡Dime!
-Vamos a Alemania, vamos donde papá. Pero es una sorpresa que le tenemos tu y yo ¿ya? Ahora ve a ducharte que la tía Clay vendrá por nosotros.
A los minutos su amiga llegó por ella y Gerard. La hizo pasar y tomaron desayuno los tres juntos antes de irse al aeropuerto.
- Es hora de irnos, Gerard. Ve por tus cosas, papá nos espera – Isabel se quedó viendo a su pequeño hasta que se desapareció por el pasillo.
-¿Qué hay de Jordan? ¿Le dijiste que te vas? - ¡Jordan! De seguro la llamaría y no se había acordado de él hasta ahora.
-No le contestaré, que trabajo más fácil ¿no? – le respondió nerviosa Isabel
-María Isabel… - Clay le sacó el celular del bolsillo – llámalo y dile la verdad, antes que sea tarde.
-No me digas María Isabel, Clay. ¡Aggg! ¡No puedo! No quiero romperle el corazón, fue tan bueno conmigo…
-¡Lo besaste! ¡Lo besaste! ¿No te acuerdas cuando me dijiste que te querías casar con Brian? ¡Infiel!
-¡Entiendeme Clay! No es fácil esto… ¿Por qué crees que me quiero ir a Alemania? Para estar con Brian no para estar con Jordan.
-Te vas porque te diste cuenta de que estabas comenzando a sentir cosas serias por él, pero bueno. Es tu decisión amiga, y yo la apoyaré aunque no esté bien del todo.
-En serio, no se que haría sin ti. Pero no lo llamaré, que él solo se de cuenta que todo lo que pasó no estuvo bien.
-Ay amiga linda, que dios me siga dando más paciencia contigo.
Jordan había asistido a la inauguración del restaurant de Donnie y sus hermanos en Boston. Había mucha prensa y estaban todos los demás New Kids presentes. Tenía pensado estar solo un rato y luego tomar el primer avión rumbo a Atlanta para ir a ver a Isabel.
-Pero que gusto nos da verte, Jordan. ¿Qué te parece este nuevo negocio de Donnie y sus hermanos? – le preguntó Ryan Seacrest del canal E!.
-Emm… muy bueno, me parece bien. Tú sabes Ryan, que si algo les hace feliz a mis amigos yo estaré feliz – Jordan estaba nervioso, sabía que en cualquier momento le podían preguntar si andaba con alguien.
-¿No ven que es tierno este hombre? - preguntó Ryan a la cámara – De seguro alguna chica ya tiene tú corazón – en la sala de embarque, estaba prendida la televisión en el canal E! y Gerard logró notar que el que salía era Jordan.
-¡Mira mamá quien está en la televisión! ¡El tío Jordan! – Isabel quien hablaba con Clay quedó paralizada - ¡ven a verlo!
Jordan pensó en el último beso que se habían dado con Isabel y sonrió a la cámara. Ryan lo miró detenidamente, sabía que el famoso cantante líder de unas de las boy bands más famosas de los 80’s diría que había alguien en su corazón.
-Quizás … quizás – Ryan y Jordan rieron ante la cámara.
-Nononononononononononononononono, dime que no dijo eso – dijo Isabel sin sacar la vista de la pantalla.
-Si amiga, lo dijo. Vete a Alemania lo antes posible ¿si?
-¿Qué dijo el tío Jordan? – preguntó con su inocencia Gerard.
-Nada amor, ahora están llamando el vuelo. Nos tenemos que ir ¡veremos a papá! – el pequeño saltaba de la felicidad.
-¿Estarás bien? – Isabel asintió y abrazó a su amiga – Todos los días estaremos en contacto, tengo que contarte que hará él acá. Cuidate mucho amiga y cualquier cosa que pase, sabes que cuentas con mi apoyo siempre.
-Muchas gracias amiga, eres la única que entiende todo lo que me pasa – al decir eso, Clay terminó abruptamente el abrazo - ¿qué pa.. ¿le contaste a Nick?
-¡Agg! ¡Sí el otro día! Pero él me juró que no le diría a Brian, de verdad.
¿Cómo voy a saber yo si no le contó? ¡Ahora me pones más nerviosa cuando vea a Brian! – se escuchó un segundo llamado del vuelo y Gerard ya estaba nervioso por irse.
-Confío demasiado en Nick, estoy segura que él no le dirá. Confía en él también, él será mi reemplazo.
-¡Mami! ¡Se nos va a ir el avión! ¡Vamos! – le decía Gerard tironeándole la ropa - ¡Vamos!
- Te quiero amiga, gracias por todo. Nos estamos comunicando – Isabel tomó a Gerard en brazos y se dirigió al avión. Destino… Alemania.
- ¿No estaba Evelyn en casa? Me hubiera gustado conocerla – dijo Isabel con tranquilidad.
- ¿Qué? ¿Querías conocer a mi ex esposa? ¿tú estás loca? – Jordan agradeció que Evelyn no hubiera estado ahí cuando pasó a dejar los niños.
- ¿Qué tiene de malo? Soy tu amiga ¿no? – Jordan le sonrió algo nervioso – Bueno, mejor hablemos de otra cosa… ¿Dónde iremos?
- Afuera de la ciudad, es una casa de campo de Jon. Ahí nadie nos molestará ni hará preguntas incomodas – Isabel solo sonrió.
Aquel lugar era realmente increíble. Aquella casa era hermosa y que más si estaba junto a una laguna. Todo eso era de Jon, una buena adquisición cuando se dedicó a ser corredor de propiedades en los noventas.
Isabel se dedicó a recorrer la campestre casa para encontrarse con fotos de Jon con sus amigos, los otros New Kids y una donde salía con Jordan cuando solo tenían 4 años.
- Dime que este no eres tú ¡dios mio! – Isabel entró a la cocina con el pequeño portarretratos – eras tan… tan… tierno…
- ¿Jon tiene esa foto acá? – Jordan le quitó el portarretratos a Isabel – que vergüenza, esto es de hace mucho tiempo.
- No sientas vergüenza de eso, eras muy lindo cuando eras niño – Isabel se acercó a ver que era lo que preparaba Jordan - ¿Qué almorzaremos?
- ¿Era? ¿Antes? ¿Qué hay de ahora? – la siguió con la mirada hasta que Isabel se detuvo en el marco de la puerta.
- También… iré afuera un momento. Si necesitas algo me llamas.
¿Era ahora que le debía decir todo a su Izzy querida y no importarle nada? ¿Irse con ella lejos con Gerard también y que dejara a Brian para siempre? ¿Eso era lo que debía de hacer ahora? Terminó de preparar las últimas cosas y se fue afuera a buscar a Isabel, quien se había ido al pequeño muelle que estaba en la laguna. Isabel se sacó los zapatos y metió sus pies en el agua para jugar con ellos.
- ¿Te sientes mejor ahora? – le preguntó Jordan sentándose a su lado.
Es muy lindo este lugar, gracias por todo – Isabel tomo la mano de Jordan y lo miró – en serio, gracias.
- Mi Izzy, no te merecías eso. No te mereces nada malo en esta vida – Jordan se acercó un poco más a ella – yo me encargaré de que todo salga bien ¿si?
-Te quiero mucho, Jordan. De verdad, no sabes cuanto te quiero – la chica le dio un fuerte abrazo y cuando se separaron Jordan se acercó para besarla pero esta se corrió.
-¿Es que tú nunca me vas a besar? - le preguntó Jordan con frustración.
Si hiciera eso no sería capaz de ni mirar a Brian por las videollamadas, bueno la última vez no lo hice… yo te agradeceré hasta el final de mis días todo lo que has hecho por mí, pero no puedo…
-He dejado muchas cosas por ti, Izzy. Déjame ayudarte a consolar tus malos ratos, a estar ahí cuando necesites un abrazo, ya no puedo seguir escondiendo todo lo que siento por ti.
-Será mejor que vayamos a almorzar, de seguro hablamos cualquier cosa porque tenemos hambre.
Durante el almuerzo no se dijeron nada. Solo se miraban y sonreían de vez en cuando. La botella de vino aún seguía sin abrir en la mesa e Isabel se atrevió a abrirla. Se llenó la copa con el tinto y se la bebió al seco. Jordan solo la miró e hizo lo mismo con su copa.
- ¿Un brindis por algo? – le preguntó Isabel llenándose de nuevo la copa.
- Por el amor, brindemos por eso – Jordan chocó la copa de Isabel contra la de él – salud por eso.
- Por el amor, salud por el amor – Isabel se bebió la copa como si fuera agua mineral.
Estuvieron toda la tarde conversando y bebiéndose todo el vino que encontraron. Jordan aún recordaba los lugares secretos de aquella casa y encontró muchas botellas de vino las cuales tomaron sin medida.
-¿Qué creías que me iba a tirar? – estaban muertos de la risa hablando cualquier cosa a esas alturas.
- Eres un gallina, Jordan. Yo lo hubiera hecho, deja mostrarte como – Isabel se fue a parar y debido al efecto del alcohol en la sangre, se tambaleó y cayó encima de Jordan.
- Ni pienses en que voy a besarte porque estoy borracha – le dijo Isabel a Jordan quien la tenía sujeta por la cintura – ya déjame ¿si?
- Estás borracha y aún así estás triste – le dijo Jordan no tan borracho como Isabel .
- Te odio Jordan Knight, te odio - lo quedó mirando durante unos minutos, cerró los ojos para poder cobrar el aliento pero cuando los abrió ya se encontraba a tan solo centímetros de Jordan – ¿Qué?
- And I said baby don’t waste your time, I know what’s on your mind… I may be qualified for a one night stand, but I could never take the place of your man – Isabel se quedó paralizada viendolo como cantaba, se apoyo en él y terminó quedándose dormida.
Cuando abrió los ojos, vio todo apagado. Al parecer era de noche ya, pero un terrible dolor de cabeza la hizo soltar un pequeño quejido. Cuando se acomodó en el sofá, notó todo lo que había pasado. Jordan dormía plácidamente acurrucado junto a ella y cubierto con una manta. Lo miró durante unos minutos… él se veía realmente adorable así y sin previo aviso sus manos comenzaron a acariciar el rostro de Jordan.
-Izzy… ¿Qué estás haciendo? – le preguntó Jordan sorprendido sin ni siquiera moverse.
- Nos quedamos dormidos… ¿tienes algo para el dolor de cabeza? – ambos rieron.
-Te ves tan linda así – Jordan tomó la mano de Isabel y la acaricio por un momento - ¿quieres que vayamos por los niños?
- Creo que es la hora adecuada, no quiero abusar de Evelyn y de su niñera. ¿Vamos? – Isabel se acomodó en el sofá.
- ¿Vas a querer algo para el dolor de cabeza? – Jordan se levantó del sofá, pero lo haló del brazo.
- ¿Me puedes dar un abrazo? – Isabel le sonrió y Jordan hizo una de las mejores cosas que sabía hacer, darle esos reconfortantes abrazos.
Isabel había dejado el computador encendido para tener una videollamada con Brian. Se fue al baño para tomar las pastillas que le había recetado el doctor, cuando sintió la música del programa avisándole que Brian estaba llamando. Corrió con una sonrisa al computador y llamó a Gerard para que la acompañara.
- ¿Dónde están que no los veo? – Brian veía aún la pantalla en negro - ¿Isabel están ahí? .
- ¡Papá! ¡Papá! ¡Aquí estamos! – el pequeño movió sus manos - ¡Ahora si te vemos!
Isabel estaba sentada con Gerard en los brazos y cuando la imagen de Brian se le apareció en la pantalla, sus ojos se llenaron de lágrimas. No podía decirle lo que había pasado hace pocos días, sabía que mentirle tarde o temprano traería alguna cosa no muy buena.
- Cariño, ahora si te vemos ¿Cómo estás? Te hemos extrañado mucho con Gerard ¿no es así pequeño?
-¡Yo los extraño mucho más! Me han hecho mucha falta ¿saben? – Brian sintió unas ganas enormes de dejar todo y volver a estar con su mujer y su hijo – Pero, cuéntenme como ha estado el campeonato.
Hablaron unos minutos con Gerard ahí presente, hasta que Isabel se vio en la necesidad de decirle a su hijo que necesitaba hablar con Brian cosas de adultos. El pequeño la miró sorprendida, de seguro había pensado que le diría a Brian sobre que había estado en el hospital.
- ¿le vas a decir a papá? – le preguntó en voz baja Gerard a Isabel - ¿Qué no era un secreto?
- Sí lo es, no le contaré nada. Hablaremos sobre otras cosas, pero no puedes estar porque son cosas de nosotros. Cuando llegue el tío Jordan, solo toca la puerta ¿si? – el pequeño asintió y se despedió de Brian por la videollamada.
-Kevin me contó que te fuiste con Gerr y Clay unos días fuera de la ciudad ¿Dónde fueron? – ¿es que Kevin no podía dejar de contarle alguna cosa de ella a Brian? Se estaba tornando insoportable.
-Así es, fuimos a ver mi prima a New Jersey. Todo bien, Gerr se portó maravilloso y está jugando cada día mejor. Nuestro pequeño es fantástico, Brian.
-Lo sé, Isabel. Pero hablemos de nosotros, quiero saber como estás tú. Que has hecho estos días, como te sientes…
-Yo estoy bien, Brian. Cuidando a Gerr, terminando algunas cosas aquí en casa. No me aburro – claro que no se aburría, para nada – te extraño demasiado eso si.
-Ten paciencia, bonita. Los días se pasen volando y ni te darás cuenta cuando esté ahí contigo y Gerard.
-Lo sé Brian, los tres… - instintivamente tocó su vientre, pero ahí dentro no había nada. ¿Por qué no podrían haber sido cuatro para cuando él volviera? - ¿Cómo están todos por allá? .
-Estamos todos bien, te mandan saludos todos como siempre. Aquí las fans han sido muy buenas con nosotros – Isabel necesitaba que alguien la abrazara, en vez de estar feliz de poder hablar con su chico, su corazón se apretujaba por dentro.
Estuvieron hablando alrededor de una hora, hasta que Gerr tocó la puerta. Eso significaba que Jordan había llegado por ellos. Se despidió de Brian con un doloroso ‘te amo’ y apagó el computador. Pasó al baño a secarse las lágrimas y mojarse un poco la cara, no quería que Jordan la viera de nuevo triste aunque un abrazo de él no vendría mal. Se dirigió al living y sonrió al ver a Jordan conversar con Gerard.
- ¡Mami! ¿No te molesta que haya hecho pasar al tío Jordan? - el pequeño Gerard se acercó a Isabel.
-No hijo, para nada – le sonrió Isabel a Jordan – que bueno que llegaste, Jordan.
- Te ves muy bien hoy, Izzy…. Eh…. Bueno ¿nos vamos entonces? – Jordan ayudó a llevar las cosas de Gerr a su auto y luego se fueron.
Brian andaba raro después de la videollamada con Isabel. Le había llamado la atención la actitud de su chica que por alguna extraña razón no lo miró a los ojos ni en los 60 minutos que duró aquel contacto vía internet. De seguro estaba cansada, o para ella era muy fuerte aún asimilar que estaban separados. No era necesario pensar cosas que no serían, porque con Kevin vigilándola estaba todo bajo control.
- A lo mejor estaba en sus días y como está triste porque no estas con ella ni con Gerard, no te vio a los ojos como dices que lo hace cuando se siente bien – le dijo Nick mientras iban a turistear al coliseo Romano. Sí, ahora estaban en Italia.
- Eso debe ser, soy un tonto en pensar en que… ¿no cierto? – AJ y Howie se miraron extrañados.
- ¿En que estás pensando? ¿Qué Isabel volvió a ver a Jordan? ¿O que Jordan volvió a ver a Isabel? – le preguntó AJ.
- ¡Ah Alex! Ni lo nombres a ese tipo que de solo imaginar que pudo haber estado o visto a Isabel me dan ganas de volver y darle unos buenos golpes para que no se acerque nunca más a ella.
- Tranquilo, bro. Confía en ella, eso es todo. Yo se que Clay la está cuidando también y que no dejará que vea a Jordan. También le dije que la vigilara y como es su amiga querrá lo mejor para ella, lo que es que no vea a Knight – le dijo Nick completamente seguro de que su chica lo apoyaría.
Clay se comenzó a quedar con Isabel y Gerard en casa. Mientras su amiga estuviera ahí, las visitas de ‘supervisión’ de Kevin serían menos. Un día mientras almorzaban, Clay decidió ir por unas cosas a su casa y llevó a Gerard con ella. Isabel aprovechó de ordenar la sala, la cual estaba llena de juguetes del pequeño, cuando en eso vio una foto de Brian y ella en Kentucky. Era para la primera navidad que pasaban juntos, solo llevaban 6 meses y se veían realmente enamorados. Como extrañaba a Brian y eso que recién habían pasado tan solos dos semanas. Un dolor la invadió por completo y la hizo marearse, de seguro había sido las hamburguesas que había comprado para Gerard. Se fue al baño para lavarse la cara, de seguro eso la refrescaría un poco. El timbre de la casa sonó y llegó a saltar del susto, algo no andaba bien con ella.
Caminó hasta la puerta y se asomó por la ventana. No logró notar bien quien era, pero conocía la camioneta que estaba estacionada afuera de su casa y con una sonrisa gigante abrió la puerta.
- ¡Jordan! ¿En qué andas? – sin más lo invitó pasar – adelante, Clay y Gerr no están.
- Estás… ¿sola? – Jordan notó que algo no andaba bien con Isabel - ¿te sientes bien? Estás pálida, Izzy.
- No te preocupes, Jordan. Estaré… - sintió una punzada horrible en la zona del estómago – bien… son cosas que pasan.
- Si quieres te llevo a la clínica, no tengo problemas – se ofreció Jordan.
- No tranquilo, Jordan. En serio que estaré bien ¿quieres algo para tomar? Con Gerr preparamos jugo de mango.
- Solo vengo un rato en verdad, Izzy. Vengo a hacerte una invitación, claro si es que puedes.
- ¿Una invitación donde? – el dolor volvía como si la estuvieran acuchillando y prefirió cerrar los ojos para que pasara.
- Quiero que vayas conmigo a cenar esta noche, pero iremos a lugar alejado de la gente o alguna fans que nos vea. ¿Qué dices? – Isabel trató de sonreír entre tanto dolor y Jordan se acercó rápidamente a ella cuando la vio tambalear en el marco de la puerta de la cocina.
-¿En serio te sientes bien, Izzy? – Isabel comenzó a sentir frío y se cobijo en los brazos de Jordan - ¿Qué tienes linda?
- No sé, tengo frío – Isabel sintió que algo no andaba bien con ella, y decidió ir al baño – Será mejor que vaya al baño, espérame acá ¿si?
Jordan se quedó asustado en el comedor. No sabía que era lo que le pasaba a su Izzy querida, él estaba ahí y no sabía como ayudarla. Mientras Isabel fue al baño y se miró en el espejo. Jordan tenía razón, estaba pálida y en un momento sintió algo correrle por la piernas.
- ¡Dios mio! ¿Qué es esto? – se apoyó del susto en la pared cayendo sentada al suelo. No entendía lo que le pasaba, estaba en shock hasta que no pudo más del susto y pegó un grito.
- ¡Jordan! ¡Jordan! – parecía una niña pequeña asustada, lloraba y temblaba mientras veía sus manos empapadas en sangre - ¡Jordan!
-¡Oh, dios mio! ¡Izzy! – Jordan trató de levantarla y pasó a mancharse las manos con sangre - Ya, tranquilita ¿si? Shhh… tranquila…
- No puede ser, Jordan. ¡No puede ser! – Jordan trató de tranquilizarla, pero le era imposible. Su Izzy lloraba desconsoladamente - ¡Jordan! ¡¿Por qué a mi?!
- ¿Te llevaré a la clínica si? – la chica asintió entre su llanto – tranquila preciosa, todo va a estar bien.
A la clínica llegó Clay con Gerard después del llamado de Jordan. Al rato también se le sumó Donnie y Jon. Isabel estaba bien dentro de todo, aquel aborto la había pillado de improviso y tan solo eran 9 días. Era otro bebé que venía en camino, una noticia que hubiera alegrado tanto a Brian. De seguro la hubiera publicado en todos lados y le hubiera pedido hasta las fans que lo ayudaran con nombres para el bebé. Pero ni siquiera alcanzó para darle la noticia. Había sido aquella noche antes de que Brian se fuera a Londres, Isabel lo recordaba muy bien. Ella no se había cuidado y tampoco él.
Jordan estaba sentado en una silla, al lado de la cama de Isabel, escuchando todo lo que el doctor le decía. Sentía como el corazón se le hacía pedazos al ver las reacciones de su querida Izzy cuando el doctor decía la palabra ‘aborto’. Jordan solo quería que nadie estuviera ahí y estar con su Izzy, abrazarla para tranquilizarla.
- ¿Quieres que te pida algo para comer? No has comido nada, Izzy – Jordan se acercó a su lado y le tomó la mano.
- No quiero nada, Jordan. Es mejor que te vayas por un rato ¿si? El doctor me dijo que había venido Clay y Gerard. Quiero verlos a ellos también – las lágrimas caían por las mejillas de Isabel.
- Esta bien, estaré afuera. No te dejaré sola, Izzy - ¿Dónde estaba su Brian en estos momentos? De seguro en algún concierto, dándole felicidad a miles de chicas con su voz.
- Dile a Clay y Gerard que vengan, por favor. Solo quiero eso ahora, Jordan.
Capítulo 10:
- ¿Le vas a decir a Brian sobre esto? Se va a querer venir en el primer vuelo que encuentre cuando le digan que estas en el hospital y sobre todo que…bueno, ya sabes que – su amiga prefiero no decir aquella palabra que la hacía que su mundo se viniera abajo.
-No se amiga, no quiero que nadie sepa. Bueno, ahora saben tú, Jordan, Donnie y Jon. Pero no se como lo haré con Kevin que de seguro va querer hablar conmigo.
-Dile que te fuiste de vacaciones con Gerr o que fuiste a Chile. Así no te va a molestar.
- Necesito tanto a Brian ahora, en realidad no se que hacer. Gerard aún está con partidos, en realidad yo creo que después que termine el campeonato me iré a Europa. Y le diré a Brian.
-¿Y Jordan? ¿Qué hay de Jordan? – Isabel miró las flores y los regalos que habían en la mesita.
-Jordan… no lo sé, no le puedo decir que se vaya. No quiero que se vaya, no quiero.
En la sala de espera…
-Supongo que Isabel ya llamó a Brian para contarle – dijo Jon - ¿o no le dirá?
-Yo le dije que lo llamara, pero ella no quiere. No quiere nada, esto debe ser muy fuerte para ella si más encima no sabía que estaba embarazada – le respondió Jordan.
- ¿Qué harás ahora Jordan? Te convertirás en el clon de Brian, porque ella te va a necesitar. Verá que te quedaste con ella uno de los momentos más difíciles de su vida y no querrá separarse de ti – cuando Donnie tenía razón, si que la tenía.
-No lo sé, Donnie. Solo se que me estoy enamorando de ella cada vez más.
-Ay hermanito… ¿y que hay de Kevin? A penas él sepa va a correr a decirle a Brian sobre lo que le pasó a Isabel.
Eso es lo único que me da miedo de todo esto. Porque estar con ella no me da miedo para nada, son los demás.
Isabel estuvo dos días en el hospital. Para que Gerard no dijera nada al respecto a Kevin o a Brian, se quedó con Clay quien le decía Kevin que estaban visitando a unos familiares de Isabel en Nueva Jersey.
-Nada de esto a papá ¿está bien Gerr? ¿Puedo confiar en ti? – el pequeño le sonrió a su mamá. Isabel sabía que podía confiar en su hijo después de todo.
-Claro que sí, mami. Papi me dijo que te cuidara, pero si no quieres que le diga lo que te pasó no lo diré… ¿pero que te pasó?.
- Mami no se cuidó bien y por eso está acá, el tío Jon, el tío Donnie, el tío Jordan y Clay estuvieron acá porque solo ellos saben.
- ¿El tío Kev porque no vino? – Gerard tenía la suspicacia de su padre, era difícil poder mentirle -¿tampoco le diremos? ¿le estamos mintiendo?
- Gerard, escucha… no le estamos mintiendo a nadie. Papá te pidió que me cuidaras y eso estás haciendo no contándole esto al tío Kev ¿si?
- ¡Tío Jordan! – el pequeño corrió a los brazos de Jordan - ¿a que has venido?
- Vine a buscar a tu mamá y a ti, Gerr. Dante te mandó muchos saludos y quiere que mañana vayas a jugar con él a casa – Isabel miró sorprendida a Jordan.
- No Jordan, mañana Gerr debe relajarse para que el jueves vaya a jugar a la pelota – el pequeño hizo pucheritos los que daban a Isabel cambiar rápidamente de opinión.
- Porfis mami, déjame ir a jugar con Dante. Además así me relajo jugando con él también – Jordan apoyó a Gerard haciendo que Isabel terminara por cambiar de opinión.
- Está bien, ustedes ganan. Ya vamos a casa, Gerr. Tenemos muchas cosas que hacer – el pequeño se fue adelante jugando con su pequeño autito, mientras Isabel y Jordan caminaban en dirección a la salida. La habían dado de alta del hospital.
-Aprovecharé de salir mañana, necesito relajarme también – Isabel no miraba a Jordan , sentía muchas cosas después de que él hubiera estado ahí en el peor momento de su vida.
- Pero porque no salimos a alguna parte, ahora sí que si ¿no crees? ¡Vamos! No creo que te guste almorzar sola ¿o si?
- ¿Dónde vamos a ir si todos nos conocen? No mejor no, Jordan. Con todo esto…
-¿Qué te cuesta Izzy? Te hará bien, en serio. Dejamos a Gerr y Dante en casa de Evelyn y nosotros vamos a almorzar y tenemos la tarde para nosotros solos como… amigos que somos ¿no?
Isabel dio un largo suspiro. Pese a que él había estado ahí con ella, necesitaba a Brian en ese momento. Pero Jordan se merecía muchas cosas después de todo lo que había hecho por ella y terminó aceptando el almuerzo.
